Nota del Autor: El artículo, editado para el espacio disponible, fue publicado en el diario Panamá América de Panamá, el 5 de diciembre de 2009. La dirección es la siguiente:

http://www.pa-digital.com.pa/periodico/edicion-actual/opinion-interna.php?story_id=861631

Reproducimos a continuación la versión original del artículo con las partes que quedaron fuera de la versión publicada:

Buses “Seguros, Cómodos, Confiables” ¿pero con qué garantía?

Azael Barrera

            Meses atrás alzamos fuertes críticas a la intempestiva imposición del gobierno anterior del pobremente gestado Transmóvil, cuyo símbolo todavía llevamos en nuestros vehículos en la placa de circulación.

            La respuesta a la promesa de campaña para eliminar los “diablos rojos” impuestos a imagen y semejanza de la dictadura militar que minó libertades, creatividad y la educación por dos décadas, está en marcha nos dicen.  Lo denominan Metrobus, tal como otros proyectos de movilidad urbana en América Latina (México, Quito) y España (Madrid, Valencia).   Hasta ahí, todo bien.

            Los anuncios tapizan aceras y medios de lo que será Metrobus, pero con imágenes y videos del Metrovía de Guayaquil, Ecuador, sin hacer referencia a ese proyecto.  Metrovía no se hizo de la noche a la mañana ni en seis o siete meses como se pretende en nuestro país; tomó siete años de planeamiento entre autoridades, empresarios y la comunidad.

            Metrovía de Guayaquil costó inicialmente $140 millones de dólares, y su desarrollo cuesta hoy $4 millones de dólares por kilómetro.   En Metrovía no improvisaron, ni se conformaron con visitas puntuales a otro sistema, ni confiaron todo a un puñado de consultores. Sus gestores y coordinadores participaron en talleres de movilidad urbana sostenible, como los que fomenta la Agencia de Cooperación Internacional para el Desarrollo de Alemania (GTZ por sus siglas en alemán), el programa Embarq del World Resources Institute y sus Centros de Transporte Sustentable regionales, así como el Instituto para Políticas de Transporte y Desarrollo – ITDP.

            La perniciosa ausencia de autoridades panameños y profesionales locales en estos talleres en Guatemala, Bogotá, Guayaquil, y el último hace un mes en México, demuestra serias deficiencias de conocimiento y preparación para implementar un sistema de transporte que debe ser sustentable.  Dejar el marco del Metrobus en manos de consultores, por expertos que sean, es temerario, al final ellos no pagarán las consecuencias de lo que salga mal.

            Sin reingenierá inmediata y profunda en planificación urbana y transformación de una infraestructura atrasada treinta años, ajustando usos de suelo y zonificaciones, se germina el colapso funcional del proyecto y su virtual quiebra como ocurre en el sistema Transantiago de Chile.

            Las pérdidas humanas del bus 06 incendiado el 23 de octubre de 2006, exigen el cumplimiento de las más altas especificaciones técnicas de seguridad en el nuevo sistema de transporte urbano.  No se pueden permitir especificaciones a medias como las que hemos visto en el pliego de cargos de Metrobus. Hemos detectado deficiencias críticas, que permitirían la introducción de vehículos con defectos ocultos que podrían repetir aquella catástrofe.

            Plataformas de madera que exigen son incompatibles con sistemas de alta seguridad, por más selladas que estén; puertas que sólo se abren hacia adentro pueden convertirse en trampa mortal en un escenario de emergencia; la seguridad no se puede subeditar a la comodidad del acceso a plataformas de embarque y desembarque. Miren el ejemplo de Curitiba: las puertas se abren hacia fuera, no hacia dentro. La seguridad exigida en el cableado es vaga. El uso ambivalente de estándares norteamericanos sin definirlos explícitamente, y de alguna que otra norma acogida por el Consejo Económico Social de Naciones Unidas (UN-ECE) en lugar de exigir todas las que correspondan, genera requisitos débiles e inconsistentes que propician vicios ocultos.

            Este espacio de opinión no nos permite presentar todos las deficiencias observadas.  Las describimos en la dirección movilidadurbanapanama.wordpress.com, día a día, para que el lector forme su opinión y pueda emitir comentarios.

El autor es profesor universitario y consultor en tecnologías para el desarrollo sostenible.